Startups: ¿Por qué le temes a tu competencia?

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Si no conoces a tu competencia, quiere decir que no conoces tu mercado ni sabes quienes son los actores más relevantes de éste”: era la lección que una vez le daba el ejecutivo de una incubadora a un emprendedor mientras yo trabajaba en un espacio de coworking en Santiago. Es divertido, porque siendo emprendedor tienes la opción de escuchar muchas historias como esas, algunas que serán solamente anécdotas para contarlas con una cerveza, pero otras, quedan guardadas en algún lugar de la memoria para luego traerlas a la mesa nuevamente, como lo haré ahora.

por Sebastián Arias 

Noes raro ni desconocido que en el mundo del emprendimiento y las startups la palabra EGO, para bien o para mal, se escribe con mayúscula. Sin embargo, en los últimos meses me ha llamado mucho la atención el cambio de actitud de ciertos fundadores cuándo tienen que hablar de su competencia o cuando viven la “terrible” experiencia de encontrársela cara a cara en un evento. Para poder plasmar este escenario, voy a tocar tres situaciones que me ocurrieron y donde, sinceramente, he quedado muy sorprendido. No digo que son momentos terribles, sin embargo, destacan porque evidencian un trasfondo en común: “Algo te pasa con tu competencia y no quieres decirlo”.

Por esta vez y para lastima de los chismosos, no voy a mencionar nombres de personas ni empresas ya que no viene al caso, sin embargo como decimos en Chile: “Al que le quede el poncho, que se lo ponga”.

1) El extraño caso del webinar

El año pasado organizamos un webinar dedicado a emprendedores que quisieran entender cuáles son las opciones para levantar capital a través de nuestra plataforma. En esa ocasión comentamos cómo funciona el modelo de inversiones a través de Syndicates que hemos implementado en Founderlist y lo que hasta ese entonces habíamos aprendido sobre la relación que hay que tener con inversionistas, además de los fatales errores que los emprendedores cometen al entrevistarse con ellos.

El punto es que hacia el final de la transmisión en vivo, dimos paso a que los asistentes pudiesen plantear preguntas sobre lo que habíamos estado hablando y así generar una conversación interesante. Muy pronto la gente empezó a lanzar sus dudas e interactuar con nosotros y en general todos se presentaron, dijeron de dónde eran y qué empresa tenían, salvo una persona… Obviamente, alguien de nuestra competencia (No un fundador, sino que un colaborador), quien hizo un par de preguntas insidiosas las cuales fueron respondidas amablemente por nosotros (Creo).

Lo extraño es que la gente tenga cierto resquemor a decir “Sí, soy tu competidor y me gustaría saber más sobre lo que ustedes hacen”, Parece que diera gusto tratar de joder al resto… Curioso, al menos para mí.

2) La amenaza del emprendedor fantasma

Los eventos de emprendimiento son un muy buen lugar para toparse con todo el ecosistema local. Muchas veces verás a todos los mentores, inversores y emprendedores en un solo sitio y por supuesto, también estarán tus competidores.

Un día estaba en la terraza de una gran empresa donde se había realizado una competencia de pitch conversando y compartiendo un vino con emprendedores, cuando de pronto, vi al fundador de una de las Startups que compite con Founderlist acercarse rápidamente hacia mi. Yo preparé mi mano para un saludo amistoso y me puse bien erguido para demostrar confianza, sin embargo, del grupo con el cual estaba compartiendo, fui el ÚNICO al que no saludaron.

Ese día comencé a tenerle más respeto a las historias de fantasmas, ya que parece que me convertí en uno, aunque quizás la verdad es que nadie me conoce y logro pasar desapercibido en la multitud. Fue un tanto curioso, al menos para mí.

3) Alguien te mira en LinkedIn

LinkedIn es una muy buena herramienta para dar a conocer tus logros profesionales y hacer algo de marketing personal y de tu empresa. Precisamente, eso es lo que hice un tiempo atrás compartiendo la información de una ronda de inversión que cerramos a través de un Syndicate en Founderlist. No pasó mucho tiempo y mis contactos comenzaron a reaccionar con felicitaciones y likes a la publicación. Lo divertido fue que unos 5 minutos después que publiqué el post, recibí una notificación del tipo: “Alguien ha visto tu perfil de LinkedIn”. Al revisar para saber quién había sido el curioso, claro que era uno los competidores de mi empresa y que no le dio like a mi post, ni me felicitó (Tampoco tenía por qué hacerlo).

Lo que me causa extrañeza es que lo más probable es que esta persona no haya querido saber de mi experiencia laboral ni tampoco saber si estoy buscando trabajo. Nunca entendí bien la razón de estar tan al tanto de mis movimientos. Quizás nadie me conoce y paso desapercibido en las redes sociales y un anuncio tan importante me dio 10 minutos de fama… Curioso, al menos para mí.

La reflexión que he sacado en relación a este tema es que no tienes ni deberías por qué tener miedo/envidia/celos de tu competencia. Si tú eres lo suficientemente bueno y hay un mercado generoso para explotarlo, la convivencia debería ser sana. Sin embargo, quizás todavía hay gente que cree que el mundo está lleno de feudos liderados por personas que pueden someter y aterrorizar al resto. Por favor, tú no seas uno de ellos.