“Obstáculos hay todo el rato pero creo que acá el que gana es el que los sabe llevar”

General

Por Fernanda Vargas, Content Manager de Start-Up Chile

Otra semana, otra entrevista a nuestros queridos emprendedores. Hoy es el turno de una mujer con ADN emprendedor: Francisca Noguera de Toku. Esta empresaria a todo terreno ha sabido construir su compañía a punta de trabajo colaborativo con sus socios Cristina Etcheberry y  Enzo Tamburini, además de pasión por lo que hacen. Ellos pasaron anteriormente por The S Factory y fueron ganadores de la primera generación de Ignite de Start-Up Chile.  Actualmente son parte de la aceleradora estadounidense Y Combinator.

Toku es una startup chilena que permite a las empresas B2C automatizar de manera inteligente la cobranza y facilitar el proceso de pago.  

¿El emprendedor se hace o nace?

“Es una mezcla de ambas cosas. Yo igual vengo de una familia donde mi papá emprendió y alguno de mis hermanos se han dedicado de forma independiente, siempre hemos sido personas que cada uno tiene lo suyo. Yo desde que iba al colegio era la que vendía coyak, chicles, cosas para comer ricas. Después en la universidad hubo una época donde hice clases particulares de matemáticas, porque era la manera en que yo me mantenía, para hacer mis propios gastos. Además, a mi me encanta cantar, canté mucho matrimonio, que ahí también pagaban súper bien”. 

“Me gustaba disponer de mi propio estado financiero e ir regulando mis gastos  y no tener que depender de alguien. Siempre me gustó ser independiente, cuando me preguntaban qué quería ser cuando grande yo siempre decía “me encantaría tener algo mío”, que yo pueda liderar”. 

“Estudié Ingeniería Comercial en la PUC, y posteriormente, me empleé tres años en CMR, en Falabella Financiero y estuve full dedicada en Ventas y Atención al Cliente. Fue ahí donde me di cuenta del problema que en el futuro iba a solucionar Toku: Para hacer algo tienes que pedirle permiso al subgerente o al gerente. También vi como echaban a los gerentes que tenían cincuenta años en la empresa y me daba cuenta que yo era sólo un número en una gran compañía, soy desechable  es por eso que yo quería tener algo mío propio y vibrar con lo que haga”. 

“A mí me gusta harto trabajar, entonces no tenía inconvenientes con lo que significa emprender.  A Cristina, mi socia,  la conozco hace 14 años, estudiamos juntas en la Universidad y siempre hablábamos de qué podíamos hacer más adelante. Ella trabajaba en LATAM,  como product owner en la aerolínea, sabía mucho más de la tecnología para crear el software, así que ella renunció a su trabajo,  y durante 8 meses vivimos en que yo le daba la mitad de mi sueldo, nos manteníamos y así era lo comprometidas que estábamos por tener algo nuestro. Nos dimos cuenta que estábamos  resolviendo una problemática que existe global, escalable a otros países y hacia otras industrias. Según eso, después que hicimos nuestro MVP y comprobamos que de verdad servía, funcionaba en el mercado, que agregaba valor es entonces donde nos tiramos a la piscina:  yo renuncié y me dediqué full a la venta de este software. “

Ser mujer en el área fintech puede ser un desafío. Entonces, ¿existe una diferencia en emprender siendo mujer vs hombre? 

“A mi me ha impresionado que en Chile no he visto ninguna diferencia. De hecho es al revés, nos hemos visto más favorecidas, ya que  se está impulsando mucho a las emprendedoras. No nos ha tocado discriminación en ningún caso, es más nos dicen mucho “que bueno, se ven pocas mujeres así en el mercado, sigan así, ustedes pueden”, que eso te da harta tranquilidad y empuje para seguir haciéndolo bien”. 

¿Con qué dificultades te has encontrado cuando hablas de tu solución? 

“Hoy solucionamos un problema que la gente tal vez no se lo cuestiona tanto. Cuando le cuentas esta problemática a gente como mi papá, mi mamá, mi hermano, se dan percatan que existe un problema enorme. Cuando voy a contarles sobre esta solución a a las empresas me miran con ojos brillantes y dicen ”esto es lo que yo necesito”.

“Nosotros no sólo solucionamos el problema de los pagos automáticos para que los clientes tengan una experiencia igual de rápida que con plataformas como Netflix, Spotify, que una vez inscribes la tarjeta y todos los meses empieza a cobrar. Sino también identificamos que las empresas destinan mucho tiempo en contactarse con el cliente para que el pague, y eso es un desgaste, tienen que contratar agencias de cobranzas, call centers, muchos ejecutivos que hacen llamados telefónicos, etc. Tenemos para ese dolor un motor de contactabilidad, que permite contactar a los clientes mediante el canal más eficiente, con un algoritmo que toma estas decisiones de contacto a través de canales digitales escritos como el mail, mensajes de texto o Whatsapp”. 

Para tener éxito hay que trabajar, ese es uno de los consejos que tiene Francisca para quienes se entusiasmen con la idea de emprender. 

“Lo más importante es ser súper persistentes, tener esa fortaleza y  capacidad de seguir incluso si hay obstáculos. Si o sí hay que ser súper conscientes del tamaño  del cual se están metiendo, para ver si efectivamente hay una oportunidad, es decir una problemática que resolver, para saber si es escalable. Obstáculos hay todo el rato  pero creo que acá el que gana es el que los sabe llevar”.