Los desafíos del Venture Capital Corporativo en Chile

General

Por Pedro Vicuña, Investment Manager de Start-Up Chile

En las economías desarrolladas, es una iniciativa habitual que grandes empresas cuenten con fondos de venture capital corporativo (CVC, por sus siglas en inglés) para realizar inversiones estratégicas en startups. Este fenómeno busca fortalecer la sostenibilidad corporativa y potenciar la competitividad de la mano de la innovación. De hecho, según Forbes, el 75% de las empresas del Fortune 100 tienen CVC activos. ¿Qué pasa en Chile?

En los últimos años, hubo un crecimiento en el número de corporaciones locales que tienen un presupuesto definido para invertir en startups. Ellas quieren identificar innovaciones generadas en paralelo a la empresa, para luego invertir y generar sinergias al disrumpir procesos, estructuras y agregarle valor a los stakeholders. De hecho, cuando el equipo de un CVC se encuentra con una oportunidad de inversión, se pregunta dónde está el FIT entre la startup y la empresa. En efecto, se profundiza y se busca a qué unidad de negocio impacta directamente la solución innovadora, con el propósito de integrar los procesos productivos. 

Por otro lado, las startups no sólo consiguen financiamiento, sino que se apoyan en un socio estratégico para abrir nuevas oportunidades comerciales, para escalar a nivel interno entre las unidades de negocio, y muchas veces, para internacionalizarse de la mano de las subsidiarias de la matriz corporativa. Si la innovación genera valor en la operación local, probablemente tenga el mismo impacto a nivel regional. Eso sí, el emprendedor debe cuestionarse si su potencial inversionista corporativo está preparado para realizar innovación abierta y proveer capital inteligente.

En consecuencia, el ecosistema y la economía entran en un círculo virtuoso gracias a este vínculo entre corporativos y startups. Se incentiva la cultura emprendedora y la creación de empresas, aumentando el atractivo del ecosistema local frente al de sus pares regionales. Esto atrae capital y talento técnico, poniendo a disposición de las empresas y de la economía en general, innovaciones que producen cambios fundamentales. Esto genera recursos líquidos que potencian la inversión y la innovación.

Aplaudo a los corporativos que se han embarcado en estas iniciativas. Éste no es un camino fácil, que se debe enfrentar a modo de prueba y error. Así, a largo plazo, el impacto de los aciertos sobrepasará el de los fallos, y esto justificará los esfuerzos.