Los 4 puntos de in(re)flexión que todo proceso de internacionalización debiera tener

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Por Trinidad García, International Growth Manager de Start-Up Chile

Cuando una startup está en proceso de crecimiento acelerado (y la internacionalización pasa a ser un tema central en sus planes de expansión), lo ideal es que pase por cuatro momentos o puntos de inflexión que deberían aumentar las probabilidades de éxito de su proceso de expansión. El primer momento se define por las preguntas “¿estará lista mi startup para la internacionalización? ¿Existe un checklist que me ayude a determinarlo?” 

Si bien las preguntas parecen obvias, en la práctica vemos que no todos los/las founders se la hacen. Y si bien aún no es fácil encontrar metodologías o literatura en temas de Internacionalización, existen ciertos lineamientos o sugerencias básicas que queremos disponibilizar, como este artículo de Forbes donde se describen las 16 señales que indican que estás listo para expandir tu negocio. Por otro lado, también existen herramientas que arrojan diagnósticos del potencial exportador, como esta desarrollada por ProChile. Y otras más complejas, como el Blitzscaling Toolkit desarrollado por el Global Scaling Academy, que permiten evaluar el potencial de escalabilidad de tu negocio/producto.

Luego viene el segundo momento de inflexión; todo indica que mi negocio está listo, ¿qué mercado elijo? ¿A dónde dirijo mis esfuerzos? Nuevamente, en la práctica vemos que muchos founders toman esta decisión de forma muy intuitiva, sin llevar a cabo un análisis previo que perfectamente podría llevarlos a sacar una conclusión impensada. Es el primer consejo que da este nuevo artículo de Forbes sobre Expansión Internacional, además de otras importantes consideraciones. Como mínimo, se deben evaluar las oportunidades, tamaño y desafíos del mercado, las redes y recursos con los que se cuenta, las regulaciones y barreras de entradas, entre otros.

El tercer momento, que empieza una vez que ya se elige el mercado de destino, es la etapa de Pre Internacionalización donde se mapean a los principales actores. Como ya comentamos en un artículo previo, planificar es primordial para tener un landing exitoso en el nuevo mercado. Estos actores detectados (competidores, potenciales clientes, posibles proveedores o socios estratégicos) se transforman en una agenda que guiará la primera visita del founder al mercado de destino. En esta etapa, las conexiones son clave y será necesario echar mano a todas las redes de las que se dispone. Acá, ProChile se transforma en un gran aliado. Y cobra sentido conocer todos los programas de softlanding que ofrecen.

Y así llegamos a la cuarta y última etapa del proceso: la inmersión. Esta etapa puede tomar algunos meses y suele mezclarse con la anterior. Se compone por temas legales/administrativos, además de  estratégicos, que van a requerir de búsqueda de proveedores y contrataciones. Además de varios viajes. En este momento, contar con información fresca y actualizada de otros founders que hayan vivido el proceso, parece ser el mejor consejo.

Expandir no es un trabajo sencillo e incluso puede ser un proceso muy solitario. Es tarea de todos los actores del ecosistema acompañar a nuestros/as founders en esta misión, porque uno de los pasos más importantes en la vida de una startup es el proceso de internacionalización y hay que saber a qué atenerse.