Emprender sin jefes, sin oficina y trabajando 4 días a la semana

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Nuestro proyecto MT nació en el año 2008 en Argentina, después de salir de la Universidad junto a mi compañero de estudios Hernán Amiune.

El 2008 era un momento de crisis en el país. Lamentablemente no había ninguna oferta de trabajo, mucho menos para estudiantes recién recibidos con mínima o prácticamente ninguna experiencia laboral.

En base a este difícil contexto y teniendo en cuenta que lo único que sabíamos hacer era programar, comenzamos este emprendimiento. Luego de 6 años de trabajo, ahora también operamos en Chile, Brasil, México y Colombia junto a 34 ingenieros que forman parte de nuestro equipo.

 

¿Por qué trabajamos sin jefes?

 

Mientras estábamos en los últimos años de la facultad, tanto mi socio como yo realizamos prácticas laborales en empresas como HP, IBM e Intel. Fue allí cuando nos dimos cuenta que había un error en la metodología de trabajo.

No podíamos comprender por qué personas sin conocimientos técnicos nos debían decir a los programadores “qué” hacer y además supervisar “cómo” lo hacíamos.

Lamentablemente era frecuente observar cómo programadores realizaban un trabajo de mala calidad, pero eran felicitados por sus jefes al haberlo realizado en muy poco tiempo. Esto terminó con una idea estándar: “programemos con baja calidad pero lo hagamos lo más rápido posible”.

Como decía Larry Page co-creador y actual CEO de Google: “Project Managers con conocimientos técnicos limitados no deberían supervisar a los Ingenieros“.

Por otro lado, como programadores siempre nos molestaba profundamente que nuestro jefe nos asignen reuniones en cualquier momento en función a sus necesidades. Puede parecer algo llamativo este punto, pero desafortunadamente resulta ser clave.

La realidad es que un desarrollador necesita promedio 4 horas seguidas de trabajo ininterrumpiendo para poder realizar un trabajo de calidad con avances significativos. En consecuencia, que pueda trabajar por la mañana de 9 hrs a 13 hrs y por la tarde de 14 hrs a 18 hrs es definitivamente lo ideal para alcanzar su máxima productividad.

Si por ejemplo nuestro jefe nos asigna una reunión a las 11 hs, entonces con sinceridad puede decir que la mañana estará perdida. Entre prepararnos para la reunión, asistir a la misma, los saludos, hablar del tema, volver al escritorio y retomar el trabajo que se estaba haciendo, se perdió toda la mañana.

Como compartía Paul Graham, emprendedor, programador y también fundador de YCombinator: “El costo de asistir a una reunión por parte de un programador es siempre mayor“.

 

¿Por qué trabajamos sin oficina?

 

La verdad es que cuando comenzamos esta no era una opción. Al momento de dar los primeros pasos no teníamos recursos como para poder alquilar una oficina.

Esto fue una realidad hasta que cumplimos dos años y finalmente nos mudamos a una excelente oficina con todas las comodidades que siempre soñamos.

Esta etapa nos duro solo 8 meses cuando decidimos volver a trabajar en forma remota. Las razones de esto son varias y están comprobadas por nuestra propia experiencia y vivencias de haber trabajado con las dos modalidades.

Para comenzar, el tiempo que perdemos en ir hasta la oficina ya sea manejando o en un transporte público es en promedio de 1 hora para ir y otra hora para volver. Es decir, si trabajamos 9 horas por día, estamos desperdiciando un 22% más del tiempo solo en el traslado.

A esto hay que sumarle, a parte del costo de alquilar, el costo del traslado para ir y volver, que puede parecer no significativo si utilizamos un medio de transporte público, pero al hacerlo todos los días resulta interesante.

La parte económica no es la más importante ni la razón principal de volver a trabajar sin oficina. El cansancio físico y mental de trasladarnos es significativo, ya que ese mismo tiempo lo podríamos estar utilizando con otra finalidad mucho más importante.

Por último, hoy trabajamos en 5 países y con el avance de la globalización, apostamos que el hábito de trabajar en forma remota va a ser un diferencial altamente positivo para seguir creciendo.

 

¿Por qué trabajamos 4 días a la semana?

 

Este aspecto es relativamente nuevo para nuestro emprendimiento, lo implementamos hace casi 2 años y hasta el momento fue una excelente decisión.

La razón de esto es que creemos en que históricamente se trabajan 5 días a la semana y solo 2 días para estar con la familia porque mientras más trabajábamos en la era industrial, mayores iban a ser los resultados.

En un proyecto de tecnología como el nuestro, más no siempre significa mejor.

Lo que necesitamos es que los ingenieros estén conformes, convencidos y motivados con su trabajo. Lo que nos importa no es la cantidad que producen, al contrario, lo fundamental es la calidad.

Esto está fuertemente alineado con el objetivo de contratar solo a los mejores programadores, donde al indicar que solo trabajamos 4 días a la semana es un diferencial exclusivo. No solo podemos contratar a los mejores sino que además el nivel de retención es espectacular.

Según nuestra propia experiencia, un excelente programador puede hacer lo que hace un programador promedio en la mitad de tiempo y con mejor calidad.

Para cerrar esta pregunta, estamos cansados de escuchar y leer en miles de libros sobre el balance entre el trabajo y la familia, para nosotros esta es la mejor respuesta a este problema histórico: ahora podes estar con tu familia un 50% más del tiempo.

 

¿Cómo implementamos esta nueva metodología de trabajo?

 

Anteriormente describimos el “por qué” de nuestras decisiones, ahora veamos lo más difícil: “cómo” lo implementamos.

Como punto de partida, eliminamos las reuniones por completo (ni personales ni grupales). De ahora en adelante, toda la comunicación interna es a través de texto. No hay llamadas, reuniones físicas ni teleconferencias.

Esto puede sonar disruptivo, pero para nosotros que lo hacemos hace ya 3 años es algo totalmente normal.

Es más, después de leer por ejemplo está nota en The Economist, sobre: “Como una empresa de manufactura ahorró un equivalente a eliminar 200 puestos de trabajo a través de la reducción de las reuniones a solo 30 minutos y con un máximo de 7 personas por reunión“, nos damos cuenta que estamos en el camino correcto.

Además, no hay más agendas, es decir, nadie puede incluirnos una reunión en nuestra jornada laboral, ni disponer de nuestro tiempo. El trabajo es libre y está organizado por cada uno en función a sus tiempos y conocimientos.

De está forma, cualquier tipo de comunicación al ser exclusivamente a través de texto, se vuelve una comunicación asincrónica, lo que esto quiere decir es que podemos programar con total tranquilidad y enfocados 100% durante 4 horas seguidas sin interrupciones y después, recién cuando nosotros dispongamos del tiempo, podemos avanzar y responder.

Otro factor fundamental fue que eliminamos la comunicación por e-mail, definitivamente nos cansamos de utilizar al e-mail como un TO-DO list. El e-mail no fue creado para esto y mucho menos está diseñado con la eficiencia necesaria para que cumpla ese rol.

Cambiamos de una metodología de trabajo que funcionaba históricamente a través de “push” a un mecanismo de “pull“. ¿Qué quiere decir?, básicamente que ahora nadie me puede mandar un e-mail laboral para indicarme qué debo hacer (push), ahora soy yo quien selecciono mis próximas tareas (pull).

Tanto la eliminación de las reuniones como de los e-mails está respaldado por una herramienta que desarrollamos nosotros internamente y denominamos “iAutonomous”. Esta es simplemente una aplicación SAAS (Software as a Service) que permite a cada integrante de nuestro emprendimiento crear y/o participar un nuevo proyecto / tarea en la cual trabajar.

De esta forma, todos vamos a ver un listado de actividades en proceso dentro de nuestra empresa, podemos crear y/o participar en aquellas que necesiten de nuestra ayuda para que se puedan completar con éxito.

En esta herramienta, se puede ver en tiempo real en que está trabajando cada uno. No necesitamos un jefe que nos diga qué hacer o si lo hicimos bien o mal. Acá todos somos programadores y sabemos exactamente como trabajan nuestros pares.

 

¿Qué recomendación podemos ofrecer para otros emprendimientos que quieran aplicar está metodología de trabajo?

 

Considero que hay un solo aspecto principal y clave. El diferencial está en la calidad de ingenieros que contratamos. Lo más importante radica en su capacidad de ser proactivos.

Cada individuo que trabaja con nosotros es un emprendedor en si mismo, no necesita que alguien esté atrás de ellos evaluando si trabaja o no.

Lo que resulta aún más problemático, es que aquellos ingenieros que no son proactivos causan un daño enorme en nuestra cultura de trabajo. Ningún ingeniero del alto desempeño va a querer trabajar con otro que trabaje menos o que haga las cosas mal.

Hemos cometido errores contratando a programadores que no estaban dentro de este perfil, pero en días, máximo semanas, logramos detectar esto y sugiero que no duden ni un segundo en finalizar esa relación, no es buena para ninguna de las dos partes. Si son personas que necesitan ser supervisados, van a poder encontrar su lugar en cualquier otra compañía. Lo bueno demora años para alcanzarse mientras que lo malo puede destruirlo en un abrir y cerrar de ojos.

Para cerrar, si somos un nuevo emprendimiento, recomiendo comenzar con estos nuevos hábitos desde el día uno, va a ser mucho más fácil que después querer cambiarlos.

Por el lado de un emprendimiento ya en funcionamiento, lo mejor es dar un paso a la vez. Comenzar por eliminar reuniones definitivamente es el primer obstáculo a superar, los resultados que van a alcanzar solo con este primer paso son extraordinarios.

 

Autor: Ingeniero Cristian Ángel
profesor de la Universidad Católica Argentina.
Co-Fundador de MT.
Actualmente enfocado en el estudio “The Internet of Things“ para toda Latino América.