Por qué el Pitch de Startups está sobrevalorado

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En los últimos dos años me han invitado a evaluar y ser juez de variados eventos de Pitch y en simples palabras he tenido que levantar o bajar el pulgar a proyectos que sólo he escuchado y tratado de entender por cerca de 3 minutos. Pero como ya muchísimo se ha escrito y hablado sobre el circo que puede ser este tipo de eventos, no voy a ahondar en eso. Hoy solamente quiero hacer una breve reflexión acerca de por qué debes perder el temor a hablar sobre tu Startup y por qué NO deberías pensar más que uno de los momentos mega cruciales de tu carrera como emprendedor es subirte a un escenario a “Pitchear”.

 

Escrito por Sebastián Arias, COO Founderlist.la

 

En primer lugar me gustaría hablar del Pitch como tal. Cabe descatar que si he aprendido algo, leyendo y viendo clases y conferencias de Guy Kawasaki, es que:

Un emprendedor SIEMPRE está hablando sobre su proyecto y debe ser flexible para que el Pitch de su empresa se adecue a los diferentes contextos de la vida diaria y empresarial.

Cuando le hablas de tu Startup a tu familia, a tu pareja, a nuevos colaboradores o potenciales inversionistas ya estás haciendo un Pitch. Por lo que, FELICITACIONES, esto ya lo has estado haciendo muchas veces y nunca lo dejarás de hacer.

El segundo aspecto que quiero tocar es sobre Aprendizaje. Yo supondría que si me dan la opción de hacer un Pitch de mi proyecto o empresa a personas que tienen conocimientos y experiencias particulares o a otros que además, podrían tener la intención de aportar con capital para crecer, algo me voy a llevar a cambio y a eso yo lo llamaría, consejos o críticas constructivas. Pero no, la mayoría del tiempo el “Ego emprendedor” hace su trabajo y lo que se ve en los eventos de Pitch muchas veces es al verdugo cortando la cuerda para que la guillotina haga su trabajo y la cabeza del emprendedor ruede por el salón. Si realmente vale la pena hacer un Pitch, es cuando vas a aprender algo valioso o cuando te das cuenta que tendrás que hacer cambios, aunque sean mínimos, en tu plan de acción; si no, déjame decirlo, vas a ir a perder el tiempo.

Para finalizar, me gustaría comentar sobre lo que aprendí la primera vez que hice el Pitch de FounderList a una de las personas que finalmente terminó invirtiendo en nosotros. Tuve la suerte (Suerte real) de conocer a este inversionista en un evento de Startup Chile al cual me invitaron a ser juez el año 2014. El cuento, es que al momento de entregarnos los documentos para hacer la evaluación, nos dimos cuenta de que ninguno de los dos tenía lápiz para anotar las notas y evaluaciones. Eso nos dio risa a ambos y solamente tuvimos que conseguir uno (Fue relativamente fácil).

Pero, ¿Por qué el episodio del lápiz fue tan importante?. La actividad de Startup Chile duraba dos días por lo que la segunda mañana lo primero que hice luego de servirme un glorioso café, fue meter un lápiz en mi bolso. Esta vez cuando nos entregaron los documentos de la evaluación, saqué el lápiz y me doy cuenta que mi nuevo amigo (que aún no sabía muy bien quién era) también sacó el suyo. Acto seguido me dice: “Muy bien, la gente inteligente no comete el mismo error dos veces, luego del evento cuéntame sobre lo que haces, soy inversor”. Obviamente luego de eso, nos pusimos a conversar y le comenté sobre el proyecto que estaba desarrollando: Una las comunidades de Emprendimiento más grandes de todo Latam, Emprendedores Anónimos, que en ese entonces tenía más de 15.000 personas registradas. Finalmente, el proceso hasta que Max invirtiera en nosotros,por diferentes razones, llegó casi un año después de eso. Sin embargo me quedo con la siguiente y última reflexión:

El primer Pitch de tu Startup, no es tu Startup, eres tú.

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